jueves, 18 de mayo de 2017

Curry rojo tailandés de gambas

Me apasionan los currys. Con gambas, con pollo, con cerdo, vegetarianos, hindúes, tailandeses...los comería todo el rato. Pero además de estar buenísimos, los puedes preparar con cualquier cosa que tengas por casa y te queda una comida bien lucida.
Hoy voy a enseñaros un curry rojo tailandés de gambones que suelo hacer mucho. Lo acompaño con champiñones y calabacín amarillo. Teniendo unos gambones en el congelador lo preparas en un momento. Si no tienes calabacín amarillo pero sí verde te va a quedar igualmente rico. Puedes ponerle también cebolla.

Ingredientes para 2 personas: 
- 5 o 6 gambones por persona (o gambas grandes)
- 1 calabacín amarillo
- 5 champiñones por persona
- 1 taza de leche de coco
- 1/2 taza de caldo de verduras o agua
- 2 cucharadas soperas de salsa de pescado
- 4 hojas de lima kaffir cortadas muy finas y sin el nervio central
- 2 chiles (opcional)
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva
- 2 cucharadas soperas de curry rojo
- unas hojas de albahaca

1.-En un wok pon el aceite de oliva e incorpora la pasta de curry rojo. Remueve para que se deshaga el curry pero a fuego bajo para que no se queme y no se altere su sabor. Puedes ayudarte echando un par de cucharadas de leche de coco. 

2.- Cuando hayan pasado un par de minutos, añade el resto de la leche de coco (reserva si quieres una cucharada sopera para decorar al final) y deja que se cocine un par de minutos más. Añade el caldo de verduras o el agua en su defecto y deja que se reduzca un poco la salsa unos 10 minutos. 

3.- Mientras ve cortando en cuartos los champiñones y el calabacín, y pelando los gambones.  (Aprovecha las cabezas y la cáscara para hacer un fumé para otro día).

4.- Incorpora al wok los champiñones y el calabacín. A los 2 o 3 minutos echa la salsa de pescado y remueve. Echa las hojas de keffir lime. Remueve.

5.- Incorpora los gambones, remueve, deja un par de minutos y echa las hojas de albahaca. Apaga el wok. Deja que repose un minutito y sirve. Puedes decorar el curry con una cucharadita de leche de coco por encima y con los chiles picados. 
Acompaña con arroz jazmín tailandés o con fideos de arroz. 

Tiempo de elaboración: unos 20-30 minutos.


jueves, 11 de mayo de 2017

Hummus de pimiento rojo y anacardos

Me he aficionado últimamente a los patés vegetales por su gran versatilidad. Lo mismo te valen para desayunar sobre un buen pan como para aliñar una ensalada o un cuscus, o acompañar a la verdura asada. 
Este paté sigue teniendo como base los garbanzos pero predomina el sabor intenso del pimiento asado. Y el aceite de los anacardos le da una suavidad muy agradable. Al llevar el pimiento asado no me gusta ponerle tanto comino como al hummus tradicional porque me parece que se come el sabor del pimiento, así que si ves que se queda soso para tu gusto puedes añadirle más sal pero te aconsejo que no más comino. 
Este hummus tiene un trabajo previo de asar el pimiento y cocer los garbanzos pero si estás vago hoy te doy al final de la receta un par de trucos para que lo tengas preparado en menos de 15 minutos.

Ingredientes:
- 400 gr de garbanzos
- 1 pimiento rojo grande asado
- unos 75 gr de anacardos crudos
- 2 c/s tahini
- 1 c/s de aceite de oliva
- el zumo de 1/2 limón
- 1 diente de ajo
- 2-6 c/s del agua de cocción de los garbanzos
- 1 c/c de comino
- 1 c/c de sal
- para decorar. 1/2 c/c de pimentón de La Vera y un chorrito de aceite

Elaboración:
1.- Cuece los garbanzos (los garbanzos necesitan un remojo previo de unas 8-12 horas. Después los puedes cocer en una olla exprés unos 15 minutos o en olla normal unos 40. Recuerda que los garbanzos hay que echarlos en agua caliente.). Guarda el líquido de la cocción.

2.- Asa el pimiento en el horno (Precalienta el horno a 220º, pon el pimiento en una bandeja con un chorro de aceite masajeando bien el pimiento y hornea durante unos 40 minutos. A mitad de cocción dale la vuelta al pimiento. Si ves que se está chamuscando un poco y aún no está bien asado, ponle un papel de aluminio por encima y continúa con el horno. Cuando lo saques del horno ciérralo con un papel de aluminio y déjalo que repose durante 1 hora. Esto te va a ayudar a pelarlo después con más facilidad. Pélalo y quítale las semillas). 

3.- Tuesta los anacardos en una sartén (sin aceite) durante unos 3 minutos sin parar de moverlos. Así tendrán más sabor.

4.- Pon en un procesador de alimentos/vaso de la batidora los garbanzos, el pimiento, los anacardos, el tahini y el aceite de oliva, el diente de ajo, el zumo de limón, la sal, y el comino y bate. Cuando los ingredientes estén medio batidos incorpora un par de cucharadas soperas del agua de cocción de los garbanzos y sigue batiendo. 
Pruébalo y si te sabe a poco añádele una pizca más de sal y/o zumo de limón, a tu gusto. 
Puedes añadirle también un par de cucharadas soperas más del agua de cocción hasta que obtengas la textura que te gusta. Es mejor que el agua no lo pongas toda desde un principio porque la textura del hummus cambia mucho a medida que los anacardos van soltando su aceite.

Con estas cantidades te sale un buen bote de hummus. Si solo quieres hacerlo para un picoteo puntual, para probar si te gusta o si solo sois 1 o 2 personas te recomiendo que hagas la mitad de cantidad.

La consistencia mejora si lo dejas reposar un par de horas en el frigorífico pero acuérdate de sacarlo un rato antes de servirlo para que esté a temperatura ambiente. 

Y ahora la versión rápida y que también queda fenomenal: mantén todos los ingredientes y cambia los 400 gr de garbanzos secos por unos 250 gr de garbanzos cocidos de bote (es lo que suele traer un bote grande de garbanzos), y el pimiento grande asado por unos 4 o 5 pimientos asados del piquillo de bote. Te sale mucho más caro el hummus, está claro, pero si estás de antojo y no tienes tiempo/ganas es una solución ideal.

El hummus bien cerrado en un bote y en la nevera te aguanta a la perfección unos días. Así lo puedes ir sacando para tus distintas elaboraciones. Yo esta semana lo he usado en una cena para acompañar zanahorias y otras verduras asadas, en un picoteo con regañás, para alegrar un bocadillo y para hacer #elbowldelosmiercoles Ya verás, se va a convertir en un básico para ti también.


c/s Cuchara sopera (15 ml)
c/c Cuchara de café (5 ml)

viernes, 5 de mayo de 2017

Tofu marinado a la plancha

El tofu es un alimento ideal si quieres sustituir de vez en cuando las proteínas animales por proteínas vegetales. Te da mucho juego porque según el aliño que le eches tendrá uno u otro sabor. Puedes usar la mezcla que yo te propongo aquí o cualquier otra que lleve las hierbas y especias que más te gusten. Lo importante es que le quites el agua para que el trozo de tofu esté listo para coger los distintos sabores de la marinada y quede crujiente al cocinarlo. Yo he usado el tofu firme que venden en Mercadona pero otras veces compro el de GutBio y no necesita que haga el primer paso porque viene en seco.

1.- El paso fundamental es prensar el tofu para que suelte todo el líquido sobrante. Para ello sácalo del paquete y ponlo en un plato hondo. Coloca encima otro plato hondo o bowl y ponle peso encima (una fuente con agua, un litro de leche, un paquete de arroz...lo que tengas) para que con la presión el bloque de tofu pierda el líquido sobrante. Guárdalo en la nevera unas 24 horas. Al día siguiente verás la cantidad de líquido que ha soltado. El tofu ya está listo para que lo manipulemos.

2.- Corta el bloque de tofu en trozos cuadrados o rectangulares, como más te apetezca.  Yo lo suelo cortar en rectángulos y si lo luego lo voy a usar en sopas, por ejemplo, lo vuelvo a cortar para que quepa en un bocado.

3.- En un bol mezcla: 
. 1/2 cucharada de café (c/c) de Pimentón de La Vera
. 1 1/2 cucharada sopera (c/s) de tahini
. 2 c/s de vinagre de arroz (puedes cambiarlo por vinagre de manzana o zumo de limón, por ejemplo)
. 2 c/s de salsa de soja
. 1 c/s de finas hierbas

Bate hasta que quede una salsa homogénea. Ponla en un tupper y mete dentro los trozos de tofu.

4.- Guárdalo en la nevera hasta el día siguiente. Ten la precaución de darle la vuelta al tupper a las 12 horas más o menos para que la salsa le llegue bien a todos los trozos.

5.- Cuando vayas a cocinarlo pon una sartén al fuego con un chorrito mínimo de aceite y saltea los trozos de tofu a fuego alto unos 2 minutos por cada lado. Así quedará crujientito, casi como si tuviera un rebozado. El exceso de salsa déjalo en el tupper, no lo eches en la sartén. 

No hace falta que consumas todo el tofu de una vez. Puedes conservarlo en el frigorífico unos 2-3 días sin problema y lo tendrás listo para usar en el plato que quieras. Yo lo uso mucho para #elbowldelosmiercoles y acompañado de verduras para la cena. 



viernes, 28 de abril de 2017

Galletas

La semana pasada publiqué la receta de unas galletas de avena muy saludables, sin azúcar ni harina. Las de esta semana son menos saludables así que no os paséis, ¡glotones! ;) 

Necesitamos:
- 250 gr de harina
- 150 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 75 gr de azúcar
- 1 cucharada de café de agua de azahar
- 1 c/c de canela molida

1.-En un bol pon la mantequilla a temperatura ambiente y con la ayuda de un tenedor bátela con el azúcar. Si la mantequilla está muy dura métela unos segundos en el micro o caliéntala al baño maría.
2.- Añade el agua de azahar y la canela. Mezcla. 
3.- Ve añadiendo poco a poco la harina. Lo mejor será mezclar con las manos. 
4.- Pon la masa en la encimera y trabájala hasta que no se pegue a las manos. 
5.- Envuélvela en papel film y métela en el frigo hasta el día siguiente. 
6.- Al día siguiente saca la bola y calienta el horno a 180 º. Por la bola sobre un papel film, ponle otro por ncima y con la ayuda de un rodillo extiende la masa hasta que obtengas una placa de medio centímetro de grosor más o menos. Corta las galletas con la forma que más te guste y ponlas a hornear sobre papel de horno durante unos 15 minutos a 180 º.
7.- Cuando las saques del horno déjalas enfriar sobre una rejilla. 

Éxito asegurado, ya veréis. 


viernes, 21 de abril de 2017

Galletas de avena

Estas galletas son tan fáciles de hacer que vas a tardar más en leer la receta que en hacerlas. Y lo mejor de todo es que no llevan azúcar ni harina.

Ingredientes:
- 2 plátanos maduros
- 1 taza de copos de avena
- 2 cucharadas soperas de pipas de girasol o semillas, al gusto
- 2 onzas de chocolate del 75%-99%, a tu gusto 

1.- Enciende el horno a 180 º
2.- En un bol corta los plátanos y machácalos con un tenedor. Añade los copos de avena y las pipas o semillas y mezcla bien. 
3.- Lasca el chocolate con un cuchillo y añádelo a la masa anterior. 
4.- Para hacer las galletas mójate las manos con agua, haz una pelota y aplástalas. Ponlas en la bandeja de horno sobre papel y hornéalas durante unos 15 minutos. 

Con estas raciones te saldrán unas 14 galletas. 

Consejos: si cuando tienes los plátanos maduros no puedes hacer las galletas, congélalos. Así tal cual, con la piel. Cuando vayas a usarlos sácalos un rato antes para que se descongelen. 




sábado, 15 de abril de 2017

Potaje de vigilia

Os traigo un potaje de vigilia para este viernes de Semana Santa como no podía ser de otra manera. Yo recurro mucho a este plato porque tiene una versión exprés que se prepara en 15 minutos. Pero hoy vamos a hacer la versión larga (que tampoco es para pasarse la mañana en la cocina, ya verás). 

Para 2 personas necesitaremos:
- 200 gr de garbanzos
- un manojo de espinacas
- unos 150-200 gr de bacalao desalado
- 2 patatas pequeñas
- media cebolla
- 1 hoja de laurel
- sal
- aceite de oliva
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento choricero
- 2 huevos
- Pimentón de LaVera
- 1 rebanada de pan duro

1.- Pon los garbanzos a remojo la noche anterior.

2.- Pon una olla al fuego con agua como para cubrir justito los garbanzos. Pon las patatas y el laurel dentro. Cuando el agua esté caliente echa los garbanzos escurridos. Si los vas a cocinar en olla exprés los tendrás en 10 minutos. En olla normal, en unos 40.

3.- Cuece los huevos aparte durante unos 8-10 minutos según el tamaño y pon el pimiento choricero en agua caliente. Cuando los huevos estén separa las yemas y pica las claras. Cuando la carne del pimiento pueda quitarse hazlo con mucho cuidado con la punta del cuchillo.

4.- En una sartén u olla grande pon un par de cucharadas de aceite y dora los ajos. Incorpora el bacalao desmigado durante un par de minutos. Incorpora las espinacas cortadas en trozos grandes y cocina durante unos 4 minutos, lo necesario para que las espinacas reduzcan un poco. Echa el pimentón, remueve todo e incorpora a la olla de los garbanzos.

5.- Mientras que todos los ingredientes se mezclan haz un majado: fríe un diente de ajo entero y un trozo de pan duro. Pásalo al mortero y machácalo. Añádele un par de cucharadas del caldo de los garbanzos, la yema de los huevos y la carne del pimiento choricero. Remueve para que se unifique y añade a la olla. Remueve.  Este majado, además de darle sabor va a engordar el caldo. Cocina 5 minutos más.

6.- Sirve picando la clara de los huevos por encima.


viernes, 7 de abril de 2017

Sopa de verduras y quinoa

La sopa es de esos platos que hasta hace poco no soportaba. Me recordaba a la de veces que de pequeña había tenido que comer sopa de pollo. Qué horror. Hasta tal punto llegaba mi aversión por este plato, que cuando mi marido me preguntaba que si me apetecía sopa para cenar le contestaba "¿Por qué, estás malo?". Por eso intento no obligar a mi hijo a comer lo que no le gusta, porque me parece una forma perfecta de que los niños odien determinados alimentos.
Pero afortunadamente crecí y vi que había mundo más allá de la sopa de pollo. Mucho mundo. 

Mi concepción de la sopa empezó a cambiar en un viaje a Tailandia con la sopa Tom Yum -si no la habéis probado ya estáis tardando. Es deliciosa y realmente excitante para el paladar la mezcla de sabores como la lima, el limoncillo y la lima kaffir con el picante del chili- y ya en Vietnam enloquecí con sus pho y sus mil ingredientes -tanto, que al final del viaje terminé desayunando sopa-. 

Desde entonces me encanta probar en casa a hacer sopa mezclando lo que me va pareciendo. La receta que os traigo hoy tiene una mezcla de aquí y de allí y es de las más ricas que he improvisado, a ver qué os parece. (Y con el tiempo me he reconciliado con la sopa de pollo, por cierto).

Ingredientes para 4 personas:
- 1 litro de agua
- 1 cebolla
- 1 puerro
- 1 nabo
- 2 zanahorias
- 2 limoncillos
- 3 apios
- un chorro de aceite de oliva
- 4 hojas de lima kaffir
- 2 cucharadas de leche de coco
- sal
- un puñado grande de shiitakes
- un huevo por persona
- unos 30 gr de quinoa por persona

1.- Lo primero que hacemos es la base de la sopa. En una olla grande ponemos un chorrito de aceite y doramos ligeramente las verduras (para mi gusto este paso previo le da un gusto muy rico a las sopas y purés): la cebolla, 3/4 del puerro, 3/4 del nabo, 1 1/2 zanahoria, 2 1/2 apios y los 2 limoncillos (cháscalos para que suelten más sabor). 
Una vez doradas las verduras las cubrimos con el litro de agua y dejamos cocer durante 1 1/2 hora. Este es el paso más largo de la sopa y podemos tenerlo hecho con antelación. 

2.- Cuando haya cocido lo suficiente colamos el caldo y reservamos las verduras. A mí no me gusta ponerle a la sopa las verduras tan cocidas así que las guardo para hacer un puré.

3.- Y ahora ya empezamos con la sopa en sí que solo nos va a llevar 15 minutos. Una vez tenemos el caldo en una olla vamos a cortar muy finas las verduras que hemos reservado: 1/4 de puerro, 1/4 de nabo, 1/2 zanahoria y 1/2 apio, y se las incorporamos. Estarán unos 12 minutos cociéndose. Por cierto, este es muy buen momento para rectificar de sal si lo necesitáis. 

4.- Lavamos la quinoa para quitarle el sabor amargo y la añadimos a la sopa. La cantidad a poner depende del hambre que tengáis. 

5.- En un cazo aparte hacemos los huevos poché. Es muy fácil, aquí te explico cómo. 

6.- Cuando la verdura y la quinoa lleven 5 minutos al fuego añadimos las shiitake cortadas en tiras. 

7.- Cuando queden 2 minutos para el final echa las cucharadas de la leche de coco y remueve bien. 

8.- A los 2 minutos apaga y sirve las sopas de manera individual con el huevo poché. Ponle por encima un chorro de salsa sriracha y a disfrutar.