jueves, 22 de junio de 2017

Ensalada de judías verdes, guisantes y edamame

En realidad esta receta puedes tomarla en caliente como una menestra pero con estos calores mejor esta versión en frío. A mí la verdura me gusta crujiente pero si a ti no te va así simplemente alarga los tiempos de cocción.
Es importante que cuando saques los distintos ingredientes de la olla los ases por agua fría para que se corte la cocción y conserven ese color tan verde.

Ingredientes para 2 personas: 
- 2 puñados grandes de judías verdes
- 2 puñados grandes de edamame congelado
- 2 puñados de guisantes desgranados
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
- 1 chile seco
- 1 chorrito de zumo de lima (o limón en su defecto) 
- sal
- opcional: unas semillas para echar por encima para darle un punto crujiente al plato

Elaboración: 
1.- Preparar las judías verdes quitándole los hilos laterales, las puntas y cortándolas en tiras finas. Si son redondas no hace falta que las cortes. Cuécelas en abundante agua con sal durante unos 4-5 minutos, no más. Cuando las saques pásalas por agua fría inmediatamente para cortar el punto de cocción. 
Cuece el edamame junto con las judías. Reserva.

2.- Cuece los guisantes. El tiempo dependerá de si son congelados o frescos. También puedes usarlos de bote. Yo los tenía frescos así que los desgrané y los cocí 4 minutos porque eran muy blanditos. Al igual que con las judías y el edamame, cuando los saques de la olla pásalos rápidamente por agua fría y reserva. 

3.- En un bol mezcla las judías, los guisantes y el edamame. 

4.- En un bol pequeño mezcla el aceite, el zumo de limón, el chile picado y la sal. Bate con un tenedor o removiendo con la mano si tiene tapa, para que emulsione, y echa por encima. Remueve y sirve.


Tiempo de elaboración: 20 minutos


jueves, 15 de junio de 2017

Ensalada de lentejas

Las legumbres no son incompatibles con los calores del verano porque podemos hacer mil tipos de ensaladas con ellas y las hortalizas de temporada. Esta ensalada es muy nutritiva por las lentejas y además es muy bonita, que también se come por los ojos ;)

Ingredientes para 2 personas:
- unos 200 gr de lentejas pardinas (peso en seco)
-  un manojo de unos 10-12 espárragos
- 1 calabacín
- unos brotes de rabanitos (opcional)
- un puñado de tomillo fresco
- sal
- 1 cucharada sopera de mostaza de Dijon
- 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1.- Cuece las lentejas. Ya sabes, en agua fría y sin necesidad de remojo previo. Puedes usarlas de bote y ahorras tiempo. Resérvalas.

2.- Lava el tomillo. Seca y reserva.

3.- Lava y seca bien el calabacín y los espárragos. Corta el calabacín en lonchas muy finas sin pelarlo. Los espárragos puedes cortarlos en láminas o dejarlos tal cual, lo que más te guste. Yo los he cortado para que sean más fáciles de comer.

4.- En una sartén pon 1 cucharada de aceite y pasa las láminas de espárragos y calabacín a fuego medio durante unos minutos. A tu gusto, pero lo ideal es que la verdura quede al dente para que cruja al comerte la ensalada, además de que así la verdura está más sabrosa. Con unos 4 minutos será más que suficiente.

5.- Mientras se cocina la verdura pon en la ensaladera las lentejas escurridas y el tomillo. Remueve para que se vayan mezclando los sabores. Añade la verdura cuando se haya cocinado, y los brotes de rábano.

6.- Para la vinagreta pon en un bol 2 cucharadas de aceite, 1 cucharada de mostaza y sal al gusto. Bate con un tenedor y echa por encima de la ensalada. Mezcla y sirve.


Tiempo: si tienes las lentejas cocidas en 15 minutos tienes la ensalada en la mesa.

jueves, 8 de junio de 2017

Puding de chía y cacao

A mí el dulce me vuelve loca, la verdad, y tengo que controlarme para no atracar una pastelería tarde sí y tarde también. Así que cuando empecé a hacer estos pudings vi el cielo abierto porque me quitan el deseo de comerme una palmera enorme de chocolate y me evito el meterme para el cuerpo una buena ración de azúcar, mantequilla y chocolate. 
Y encima son preciosos y te permiten ponerte cuqui-creativo en la cocina y acompañarlos de las frutas que más te apetezcan o de semillas, frutas secos, crema de cacahuete, yogur,... Incluso puedes ponerles unos arándanos o frambuesas congeladas, por ejemplo y ya es una merienda perfecta para un día de calor. 
Lo único malo de este puding es que tienes que preverlo con un par de horitas al menos de antelación para que la chía suelte su gelatina. Yo lo que suelo hacer es prepararlo el viernes por la noche y así tengo para el sábado, que es el día que más me cuesta contenerme para no pedirme 3 brownies al tiempo que compro el pan.

Las cantidades son orientativas porque no es lo mismo ponerlos de postre después de la comida que tomarlos para desayunar o merendar. Las frutas son sustituibles por cualesquieras otras que tengas a mano o te apetezcan. 

Ingredientes para 2 meriendas: 
- 1 vaso de leche vegetal
- 3 cucharadas soperas de semillas de chía
- 1-2 cucharadas soperas de cacao puro sin azúcar (yo le pongo 2 pero si no te gusta mucho el cacao ponle 1 porque es bastante fuerte de sabor)
- 10 fresas
- 4 nísperos
- 2 cucharaditas de café de crema de cacahuete sin azúcar
- 1/2 cucharadita de semillas de chía para decorar
- 2 yogures naturales sin azúcar (he descubierto hace pocos estos yogures de oveja que me tienen loca ¡porque saben a yogur!)

Elaboración:
1.- Con al menos 2 horas de antelación (lo idea es que repose toda la noche) mezcla la leche vegetal con las semillas y el cacao en un bote con tapa. Remueve bien y deja reposar 15 minutos en el frigorífico. A los 15 minutos vuelve a remover y deja en la nevera toda la noche. 
Si en cualquier momento que abras la nevera ves que el cacao se ha depositado en el culo del envase, métele un meneo y mezcla bien. 

2.- Al día siguiente coge unos vasos cuqui monos (paso imprescindible o no te saldrá bien;) ) y ponle las fresas bien lavadas y cortadas a la mitad en el fondo. Encima pon 3 o 4 cucharadas de puding. Echa encima el yogur y termina con los nísperos cortados o con la fruta que hayas elegido. De topping ponle una cucharadita de crema de cacahuete y unas semillas de chía. 

Como ves, bien fácil de hacer. Los toppings los puedes ir variando según te apetezca: bayas de goji, pistacho picado, nueces, avellanas, semillas de amapola, muesli, crema de cacao...Ya sabes, a ponerse cuqui-creativo. 


Tiempo: 2 horas de reposo y 15 minutos de elaboración.





jueves, 1 de junio de 2017

Melanzane alla parmigiana

Cuando es época de berenjenas las exprimo muchísimo porque me encanta como le quedan a casi todos los platos. Pero es cierto que chupan mucha aceite así que cuando vi este vídeo de El Comidista se me antojó hacer una melanzane alla parmigiana algo más ligera. Y fue todo un acierto, así que os dejo la receta para que la hagáis en casa porque os va a encantar.

La melanzane alla parmigiana es un plato muy típico del sur de Italia, donde se rebozan las berenjenas y además se le añade huevo. Yo he hecho una versión más ligerita, más sencilla y también más rápida de hacer.

Ingredientes para 2 personas: 
- 1 berenjena grande
- 4 tomates pera
- un buen puñado de hojas de albahaca
- queso Parmigiano-Reggiano o Pecorino rallado
- mozzarella
- 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
- sal (opcional)

1.- Corta la berenjenas en tiras largas de 1/2 centímetro de grosor aproximadamente y ponlas a escurrir sobre una rejilla con sal durante unos 15 minutos. Así soltarán su amargor.

2.- Mientras, corta los tomates en dados y ponlos en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva y deja que se reduzcan lentamente pero sin que lleguen a formar una pasta. Con 10 minutos habrá sobrado.

3.- Enciende el horno a 220º C

4.- Cuando hayan pasado los 15 minutos más o menos, lava las berenjenas y sécalas muy bien con papel de cocina. Pon una sartén grande al fuego con una cucharada de aceite de oliva y mete las berenjenas. A fuego fuerte 2 minutos por cada lado. Después baja el fuego, echa una cucharada de agua a la sartén, tápala y deja que las berenjenas se cocinen durante unos 3 minutos. Sácalas y resérvalas.

5.- En una fuente apta para horno echa una primera capa de tomates. Muy finita. Recuerda que queremos que el plato nos quede ligero. Encima pon una capa de berenjena y encima echa unas hojas de albahaca. Repite el proceso: tomates, berenjenas, albahaca hasta terminar con una capa de tomate.

Si en casa sois muy queseros (nosotros muuucho) podéis intercalar también algo de mozzarella a la hora de montar las capas. Yo la suelo incorporar en la capa de la albahaca. Pero si os parece demasiado queso podéis alternarlas o simplemente ponérselo en la capa final.

Lo importante es que terminemos de montar el plato con el tomate y echar el queso por encima para que se gratine un poco en el horno.
Según en qué zona de Italia se haga este plato se usa queso Pecorino o Parmigiano-Reggiano así que tú elige el que más te guste. Lo vamos a combinar con mozzarella porque a mí me encanta el queso y además la mozzarella en el horno...mmm...todos sabemos cómo queda la mozzarella en el horno...el séptimo cielo.

6.- Pues eso, terminamos con queso Pecorino o Parmigiano-Reggiano rallado y unos toques de mozzarella y al horno a 180º C-200º C unos 20 minutos. Los últimos 5 solo con la parte de arriba para que se tueste un poquito. Cada horno es un mundo, ya sabéis. Estos son los tiempos y las temperaturas con mi horno pero lo mejor es que vayáis vigilando el vuestro.

Lo podéis servir con ensalada y es una comida riquísima.

Tiempo de elaboración: 1 hora (30 minutos de preparación y 30 minutos de horneado)


viernes, 26 de mayo de 2017

Chana masala

Definitivamente la vida es más agradable desde que descubrí los currys. Los hago todas las semanas. Puedes ver el curry rojo de gambas o el curry verde de pollo pero también los hago de verduras o de garbanzos, como el que os explico hoy. Este último me encanta para la época que viene donde no suele apetecer tomar garbanzos en potaje o cocido. 
Lo puedes acompañar de arroz basmati o de pan indio (si te animas a hacerlo en casa te vas a alegrar muchísimo porque es muy fácil) o ponerlo como como aperitivo, por ejemplo. 

Ingredientes para 2 personas:
- 200 gr de garbanzos cocidos
- 2 cebollas moradas 
- 2 dientes de ajo
- un trozo de jengibre fresco (como un par de dedos)
- 4 tomates pera
- 2 cucharas soperas de aceite de coco
- 2 cucharas de café de Garam Masala
- 1/2 c/c de cúrcuma
- 1/2 c/c de semillas de cilantro
- sal al gusto
- opcional: 1/2 vaso de agua o del agua de cocción de los garbanzos
- unas ramitas de cilantro fresco para decorar

Si utilizas garbanzos de bote te ahorras mucho tiempo. Si no te importa cocerlos, ya sabes, un remojo de unas 12 horas y con la olla exprés los tienes cocidos en nada. 
Si no tienes cebollas moradas puedes usar de las blancas. Y si no tienes aceite de coco tampoco es importante; puedes sustituirla por aceite de oliva. 

Elaboración:
1.- Pica finitas las 2 cebollas. Una cebolla la sofríes en un par de cucharadas de aceite de coco (o cualquier otro aceite vegetal en su defecto) a fuego alegre. De la otra cebolla guarda la 1/2 para decorar al final el plato, y la otra 1/2 resérvala para hacer un puré que te explico en el paso 3. 

2.- Ve cortando muy finos el jengibre y los ajos. Echa a la cebolla que se está cocinando un ajo picado y la mitad del jengibre. Reserva el resto para el paso 3.

3.- Vamos a hacer un puré con la 1/2 de la cebolla reservada (paso 1), un ajo y la 1/2 del jengibre reservados (paso 2). Bate en el procesador o machácalo en el mortero hasta que obtengas una pasta homogénea. Resérvalo. 

4.- Mientras, pela los tomates y córtalos en daditos.

5.- Cuando la cebolla, el ajo y el jengibre que están al fuego ya estén dorados, echa el puré del paso 3 y deja que se reduzca todo durante unos 5 o 6 minutos. 

6.- Echa las especias, remueve, deja que se cocinen 1 minuto y echa los tomates. Deja que se reduzca el líquido que suelte el tomate. Según el tipo de tomates tendrán más o menos líquido. A veces me ha pasado que apenas tenían y he tenido que añadir 1/2 de vaso del líquido de cocción de los garbanzos. Así que ya sabes, a ojo en este punto.

7.- Cuando hayan pasado 2 o 3 minutitos desde que echaste el tomate incorpora los garbanzos y remueve. Deja que se mezclen los sabores y que se reduzca la salsa pero ya con tapa en la olla. Con unos 5-7 minutos será suficiente. 

8.- Pon los garbanzos en un bol, echa la 1/2 de la cebolla que guardaste al principio y las hojas de cilantro picadas, remueve y sirve. 

Tiempo de elaboración: unos 35 minutos.

jueves, 18 de mayo de 2017

Curry rojo tailandés de gambas

Me apasionan los currys. Con gambas, con pollo, con cerdo, vegetarianos, hindúes, tailandeses...los comería todo el rato. Pero además de estar buenísimos, los puedes preparar con cualquier cosa que tengas por casa y te queda una comida bien lucida.
Hoy voy a enseñaros un curry rojo tailandés de gambones que suelo hacer mucho. Lo acompaño con champiñones y calabacín amarillo. Teniendo unos gambones en el congelador lo preparas en un momento. Si no tienes calabacín amarillo pero sí verde te va a quedar igualmente rico. Puedes ponerle también cebolla.

Ingredientes para 2 personas: 
- 5 o 6 gambones por persona (o gambas grandes)
- 1 calabacín amarillo
- 5 champiñones por persona
- 1 taza de leche de coco
- 1/2 taza de caldo de verduras o agua
- 2 cucharadas soperas de salsa de pescado
- 4 hojas de lima kaffir cortadas muy finas y sin el nervio central
- 2 chiles (opcional)
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva
- 2 cucharadas soperas de curry rojo
- unas hojas de albahaca

1.-En un wok pon el aceite de oliva e incorpora la pasta de curry rojo. Remueve para que se deshaga el curry pero a fuego bajo para que no se queme y no se altere su sabor. Puedes ayudarte echando un par de cucharadas de leche de coco. 

2.- Cuando hayan pasado un par de minutos, añade el resto de la leche de coco (reserva si quieres una cucharada sopera para decorar al final) y deja que se cocine un par de minutos más. Añade el caldo de verduras o el agua en su defecto y deja que se reduzca un poco la salsa unos 10 minutos. 

3.- Mientras ve cortando en cuartos los champiñones y el calabacín, y pelando los gambones.  (Aprovecha las cabezas y la cáscara para hacer un fumé para otro día).

4.- Incorpora al wok los champiñones y el calabacín. A los 2 o 3 minutos echa la salsa de pescado y remueve. Echa las hojas de keffir lime. Remueve.

5.- Incorpora los gambones, remueve, deja un par de minutos y echa las hojas de albahaca. Apaga el wok. Deja que repose un minutito y sirve. Puedes decorar el curry con una cucharadita de leche de coco por encima y con los chiles picados. 
Acompaña con arroz jazmín tailandés o con fideos de arroz. 

Tiempo de elaboración: unos 20-30 minutos.


jueves, 11 de mayo de 2017

Hummus de pimiento rojo y anacardos

Me he aficionado últimamente a los patés vegetales por su gran versatilidad. Lo mismo te valen para desayunar sobre un buen pan como para aliñar una ensalada o un cuscus, o acompañar a la verdura asada. 
Este paté sigue teniendo como base los garbanzos pero predomina el sabor intenso del pimiento asado. Y el aceite de los anacardos le da una suavidad muy agradable. Al llevar el pimiento asado no me gusta ponerle tanto comino como al hummus tradicional porque me parece que se come el sabor del pimiento, así que si ves que se queda soso para tu gusto puedes añadirle más sal pero te aconsejo que no más comino. 
Este hummus tiene un trabajo previo de asar el pimiento y cocer los garbanzos pero si estás vago hoy te doy al final de la receta un par de trucos para que lo tengas preparado en menos de 15 minutos.

Ingredientes:
- 400 gr de garbanzos
- 1 pimiento rojo grande asado
- unos 75 gr de anacardos crudos
- 2 c/s tahini
- 1 c/s de aceite de oliva
- el zumo de 1/2 limón
- 1 diente de ajo
- 2-6 c/s del agua de cocción de los garbanzos
- 1 c/c de comino
- 1 c/c de sal
- para decorar. 1/2 c/c de pimentón de La Vera y un chorrito de aceite

Elaboración:
1.- Cuece los garbanzos (los garbanzos necesitan un remojo previo de unas 8-12 horas. Después los puedes cocer en una olla exprés unos 15 minutos o en olla normal unos 40. Recuerda que los garbanzos hay que echarlos en agua caliente.). Guarda el líquido de la cocción.

2.- Asa el pimiento en el horno (Precalienta el horno a 220º, pon el pimiento en una bandeja con un chorro de aceite masajeando bien el pimiento y hornea durante unos 40 minutos. A mitad de cocción dale la vuelta al pimiento. Si ves que se está chamuscando un poco y aún no está bien asado, ponle un papel de aluminio por encima y continúa con el horno. Cuando lo saques del horno ciérralo con un papel de aluminio y déjalo que repose durante 1 hora. Esto te va a ayudar a pelarlo después con más facilidad. Pélalo y quítale las semillas). 

3.- Tuesta los anacardos en una sartén (sin aceite) durante unos 3 minutos sin parar de moverlos. Así tendrán más sabor.

4.- Pon en un procesador de alimentos/vaso de la batidora los garbanzos, el pimiento, los anacardos, el tahini y el aceite de oliva, el diente de ajo, el zumo de limón, la sal, y el comino y bate. Cuando los ingredientes estén medio batidos incorpora un par de cucharadas soperas del agua de cocción de los garbanzos y sigue batiendo. 
Pruébalo y si te sabe a poco añádele una pizca más de sal y/o zumo de limón, a tu gusto. 
Puedes añadirle también un par de cucharadas soperas más del agua de cocción hasta que obtengas la textura que te gusta. Es mejor que el agua no lo pongas toda desde un principio porque la textura del hummus cambia mucho a medida que los anacardos van soltando su aceite.

Con estas cantidades te sale un buen bote de hummus. Si solo quieres hacerlo para un picoteo puntual, para probar si te gusta o si solo sois 1 o 2 personas te recomiendo que hagas la mitad de cantidad.

La consistencia mejora si lo dejas reposar un par de horas en el frigorífico pero acuérdate de sacarlo un rato antes de servirlo para que esté a temperatura ambiente. 

Y ahora la versión rápida y que también queda fenomenal: mantén todos los ingredientes y cambia los 400 gr de garbanzos secos por unos 250 gr de garbanzos cocidos de bote (es lo que suele traer un bote grande de garbanzos), y el pimiento grande asado por unos 4 o 5 pimientos asados del piquillo de bote. Te sale mucho más caro el hummus, está claro, pero si estás de antojo y no tienes tiempo/ganas es una solución ideal.

El hummus bien cerrado en un bote y en la nevera te aguanta a la perfección unos días. Así lo puedes ir sacando para tus distintas elaboraciones. Yo esta semana lo he usado en una cena para acompañar zanahorias y otras verduras asadas, en un picoteo con regañás, para alegrar un bocadillo y para hacer #elbowldelosmiercoles Ya verás, se va a convertir en un básico para ti también.


c/s Cuchara sopera (15 ml)
c/c Cuchara de café (5 ml)